LIBERTAD INMEDIATA E INCONDICIONAL PARA JESÚS PLÁCIDO GALINDO, DEL CIPOG-EZ

Quienes seguimos caminando abajo y a la izquierda, firmantes de la Declaración por la Vida, hacemos nuestra la palabra que los pueblos, comunidades y organizaciones del Congreso Nacional Indígena en Chiapas dieron a conocer el 13 de julio del 2026. Para nosotras representa una responsabilidad y llamado por defender la vida frente a la guerra que el capitalismo neoliberal salvaje impone en los territorios.

Con fuerza y dignidad hacemos resonar estas palabras en común con la exigencia urgente que hoy nos convoca a toda la Sexta y Firmantes de la Declaración por la vida: el pasado 17 de julio, Jesús Plácido Galindo, vocero del Concejo Indígena y Popular de Guerrero- Emiliano Zapata (CIPOG-EZ) e integrante de la Comisión de Coordinación del CNI, fue detenido en un retén y base militar por un operativo del Ejército, la Policía Federal y la Policía Estatal. Esto representa una coartada para castigar a un defensor del territorio y la vida. Exigimos su presentación con vida y su libertad inmediata e incondicional.

La detención del compañero Jesús Plácido Galindo y las agresiones en Chiapas son la misma guerra contra los pueblos originarios.

En el ejido Jotolá, municipio de Chilón, ocho familias cumplen seis meses de desplazamiento forzado. Un operativo del Instituto Nacional de los Pueblos Indígenas, la Procuraduría Agraria, la Policía Estatal Preventiva y autoridades ejidales destruyó sus viviendas, dejó detenidas a dos personas. Hoy esas familias siguen fuera de su tierra y arrastran una causa penal por presunto despojo agravado, mientras han sostenido en todo momento su disposición al diálogo. Francisco Moreno permanece preso y María de Jesús Sánchez debe presentarse a firmar como condición de un proceso armado para castigar a quien defiende su territorio. El Estado responde con cárcel y criminalización a quienes solo piden volver a su territorio.

En el Mercado Público Tradicional “Samir Flores Soberanes”, en Ocosingo, 39 locatarias y locatarios integrantes del CNI enfrentan despojo de sus locales, bloqueo de accesos, bardas que impiden la entrada y retiro de sus productos. La omisión de las autoridades municipales y estatales sostiene ese despojo y recae con más peso sobre las mujeres, que ven cerrarse el acceso al trabajo autogestivo, la salud integral, la alimentación y la vivienda.

Las supercarreteras San Cristóbal–Palenque y San Cristóbal–Teopisca son la manera de seguir dañando a la Madre Tierra. En San Francisco, municipio de Teopisca, el trazo Teopisca–San Cristóbal amenaza a catorce comunidades y a las montañas que resguardan sus sitios sagrados, sus manantiales y su fauna. En Agua Clara, la autopista San Cristóbal–Palenque suma la presión de desalojar a quienes habitan y trabajan esa tierra desde hace más de diez años. En ninguno de los dos casos hubo consulta libre, previa, informada y de buena fe: se violan el Convenio 169 de la OIT y el artículo 2° constitucional en nombre de un “progreso-desarrollo” que ninguna comunidad pidió. Estas obras traen exterminio de la vida y la dignidad. El despojo es la manera de traer la guerra. La forma en que el capital y el Estado hacen la guerra contra los pueblos originarios y contra la vida que sostiene la gran Madre Tierra.

En Agua Clara, municipio de Salto de Agua, las familias del CNI enfrentan además amenazas y hostigamiento crecientes por la posesión de la tierra que trabajan, con agresiones que alcanzan incluso a sus animales. Rechazamos todo intento de desplazarlas o expulsarlas de su comunidad.

Hoy el rostro de la hidra capitalista se sigue presentando con el despojo hecho política de Estado, la super- carretera como punta de lanza de destrucción de la Madre Tierra y los pueblos, la criminalización como castigo a quien resiste. Contra esa guerra, los pueblos responden con dignidad y sus autonomías y nosotras, nosotros ponemos nuestra solidaridad.

Por eso exigimos:

La presentación con vida y la libertad inmediata e incondicional de Jesús Plácido Galindo, vocero del CIPOG-EZ e integrante de la Comisión de Coordinación del CNI, y el cese de la criminalización en su contra.

La libertad inmediata y sin condiciones de Francisco Moreno y María de Jesús Sánchez, y la cancelación de todas las órdenes de aprehensión contra los compañeros y compañeras del CNI de Jotolá.

El retorno seguro de las ocho familias desplazadas de Jotolá a su territorio y el cese de la causa penal en su contra.

La restitución inmediata e incondicional de sus locales a las 39 locatarias y locatarios del Mercado Público Tradicional “Samir Flores Soberanes” de Ocosingo.

La suspensión definitiva de las supercarreteras San Cristóbal–Palenque y San Cristóbal–Teopisca, y el respeto pleno a la decisión de las comunidades sobre su territorio.

El cese del desplazamiento, las amenazas y el hostigamiento contra las familias del CNI de Agua Clara, municipio de Salto de Agua.

El respeto pleno a la autonomía y la libre determinación de los pueblos del CNI, por una vida con dignidad y tranquilidad en sus territorios.

Llamamos a la sociedad civil nacional e internacional, a la academia crítica, a los medios libres y a las redes de resistencias y rebeldías a mantenerse atentas y a solidarizarse con acciones políticas y sociales en defensa de la vida y los territorios de los pueblos originarios de Chiapas. Su lucha es la nuestra.

Hoy la voz de los pueblos de Chiapas se junta con la de Guerrero. Mientras Jesús Plácido Galindo y Francisco Moreno sigan privados de la libertad, ninguna dignidad organizada esta a salvo sino bajo amenaza constante. Su libertad es la de todos los pueblos que defienden la vida.

¡Libertad inmediata para Jesús Plácido Galindo! Libertad Inmediata para Francisco Moreno.

Contra el despojo y la criminalización, la vida y el territorio.

Nunca más la muerte, Sí a la Vida y las Autonomías

Centro cultural La Enredadera

Centro de Derechos Humanos Fray Batolomé de Las Casas

Espacio de Lucha contra el Olvido y la Represión

Red de Resistencias y Rebeldías AJMAQ.