A los pueblos de México y del mundo,
A los organismos y colectivos defensores de derechos humanos,
A las Redes de Resistencia y Rebeldía,
A la Sexta Nacional e Internacional,
A l@s firmantes de Una Declaración por la Vida en los cinco continentes,
A la Europa Insumisa, Digna y Rebelde,
A los medios libres e independientes,
A quienes caminan la palabra de la vida.
19 de mayo de 2026.
La guerra criminal en contra de las comunidades de Michoacán no deja de crecer; mientras tanto, la complicidad de los gobiernos, expresada en su completo silencio, se exhibe cada vez con mayor fuerza y la percepción de que el gobernador en el estado, ALFREDO RAMÍREZ BEDOLLA, está coludido con el crimen organizado se transforma en certeza.
La acción criminal del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) ahora se desató en contra de la comunidad nahua de Santa María Ostula, municipio de Aquila, Michoacán. Este martes 19 de mayo de 2026 la Encargatura de la Cofradía de Ostula, perteneciente a la Comunidad de Santa María Ostula, fue atacada nuevamente por un comando fuertemente armado perteneciente al CJNG.
Dicho ataque fue repelido por la Guardia Comunal de la comunidad, que durante casi una hora enfrentó el fuego de los delincuentes hasta lograr el repliegue de éstos, quienes continuaron disparando sus armas ya fuera del perímetro comunal en las proximidades del poblado de Coahuayula, municipio de Chinicuila, Michoacán. Gracias a la pronta reacción de la seguridad comunitaria no hubo daños, ni personas heridas o fallecidas que lamentar.
Junto a este hecho de violencia criminal es importante recordar que el domingo 17 de mayo del presente año, la comunidad purépecha de Santa María Sevina, municipio de Nahuatzen, sufrió un brutal ataque por parte del crimen organizado en el que fueron asesinados JESÚS ÁLVAREZ GUTIÉRREZ e IGNACIO CAMPOS GUERRERO, integrantes de la Ronda Comunal; y otro más se encuentra gravemente herido. Previamente, el miércoles 6 de mayo del 2026, un comando del CJNG, protegido por la policía municipal de Chilchota, atacó a comuneros de la comunidad purépecha de Acachuén, municipio de Chilchota, con un saldo de dos personas de la comunidad muertas y una más herida; asimismo, el pasado 11 de mayo, el CSIM fue cruentamente reprimido por la policía estatal al manifestarse en repudio a los sangrientos sucesos de Acachuén.
Como lo señalamos en nuestro anterior comunicado, durante los 2 últimos años las comunidades indígenas de Michoacán, tanto en la región purépecha como en la costa nahua, han sufrido decenas de incursiones armadas, incluidos ataques con drones y explosivos, en contra de la población civil, de instalaciones de todo tipo, de autoridades comunitarias y de los cuerpos de seguridad tradicionales.
A la situación de violencia antes descrita hemos de agregar el asesinato del representante comunal de la comunidad tepehuana/wixárika de San Lorenzo Azqueltán, municipio de Villa Guerrero, Jalisco, MARCOS AGUILAR ROJAS, el pasado 26 de noviembre de 2025; y el violento desalojo de 8 familias tzeltales integrantes del CNI en Jotolá, municipio de Chilón, Chiapas, el pasado 12 de febrero, mismo que concluyó en el desplazamiento de 30 compañeros y compañeras y en la ilegal detención, hasta el día de hoy, de FRANCISCO MORENO HERNÁNDEZ.
Finalmente, entre los días 6 y 12 de mayo de este año las comunidades nahuas de Xicotlán, Acahuehuetlán, Alcozacán y Tula, municipio de Chilapa, Guerrero, integrantes del Consejo Indígena Popular de Guerrero-Emiliano Zapata (CIPOG-EZ), fueron atacadas y bombardeadas, con una violencia pocas veces vista, por el cártel criminal de los ardillos frente a la inacción y la complicidad de los distintos niveles de gobierno, lo que provocó el asesinato de cinco compañeros del CIPOG-EZ, cientos de heridos, el desplazamiento de más de dos mil personas y la destrucción parcial de las comunidades antes señaladas. A dichos ataques deben agregarse los recientes bombardeos, también por parte de los ardillos, en contra de la comunidad mephaá de San Pedro Huitzapula, municipio de Atlixtac, Guerrero, por más de 22 días, que tuvieron como consecuencia dos compañeros asesinados y cientos de heridos y desplazados.
La guerra en contra de nuestros pueblos, una guerra capitalista de conquista, se torna cada vez más violenta y tiene como fin desplazarnos de los territorios que hemos ocupado de manera ancestral para despojarnos de ellos, para apropiarse de nuestros cuerpos y nuestra fuerza de trabajo, para hacer crecer las economías crimínales que sostienen este sistema de muerte que se nombra capitalismo.
Y en esta guerra el Estado mexicano y sus instituciones juegan a favor de los delincuentes, de los cárteles criminales, de las empresas trasnacionales que se enriquecen a costa del sufrimiento y el dolor de los pueblos que somos este país. La que se nombra clase política, quienes nos malgobiernan, sin importar su color o si se autonombran de izquierda o de derecha, cada vez se distinguen menos de los criminales que dicen perseguir.
Luego entonces, llamamos urgentemente a los pueblos, organizaciones, colectivos, medios libres y personas de México y del mundo que se nombran y se saben de abajo y a la izquierda, a organizarnos en nuestros calendarios y geografías para resistir esta guerra, esta barbarie, esta tormenta de muerte y destrucción llamada capitalismo.
¡POR LA RECONSTITUCIÓN INTEGRAL DE NUESTROS PUEBLOS!
¡NUNCA MÁS UN MÉXICO SIN NOSOTROS!
CONGRESO NACIONAL INDÍGENA