CONCEJO INDÍGENA Y POPULAR DE GUERRERO-EMILIANO ZAPATA: COMUNICADO DE ACLARACIÓN Y DIGNIDAD, DESMENTIMOS LA ACUSACIÓN DEL ESTADO EN CONTRA DE ENEDINA GALINDO

21 de julio del 2026

AL CONGRESO NACIONAL INDÍGENA

-AL CONSEJO INDÍGENA DE GOBIERNO

-A LA SEXTA NACIONAL E INTERNACIONAL

-A LAS REDES DE RESISTENCIA EN REBELDÍA

-AL EJERCITO ZAPATISTA DE LIBERACIÓN NACIONAL

-A LOS MEDIOS DE COMUNICACIÓN LIBRES Y DIGNOS

-A LAS ORGANIZACIONES DE LUCHAS DIGNAS EN GUERRERO

-A LOS PUEBLOS ORIGINARIOS INDÍGENAS Y CAMPESINOS DEL MUNDO, EN GUERRERO Y TODO MÉXICO.

El día 20 de julio, en el puente de Marquelia, los pueblos en resistencia se levantaron con dignidad para exigir justicia y la liberación de Jesús Plácido Galindo. Aclaramos que el bloqueo no fue encabezado por Enedina Galindo, sino por comunidades y pueblos organizados que, como siempre, caminan con la fuerza de la tierra y la memoria, defendiendo su derecho a existir con justicia y verdad. Enedina forma parte de esas comunidades, y su presencia no responde a un liderazgo individual, porque aquí no existen líderes, sino pensamientos colectivos. La lucha no pertenece a una sola persona, sino al pueblo entero que se reconoce en la palabra compartida y en la acción común. Ella participa como integrante de los pueblos que forman parte del Congreso Nacional Indígena (CNI), y desde ahí se suma a la resistencia colectiva que articula dignidades en todo el país.

Ese mismo día, fueron detenidos tres funcionarios de la Secretaría de Gobernación. Las comunidades, fieles a sus principios, los trataron con honra y respeto, porque los pueblos que han caminado a otro mundo no necesitan repetir los viejos patrones del Estado. La dignidad indígena se expresa en el trato humano, incluso hacia quienes representan a un gobierno que históricamente ha negado nuestros derechos.

Denunciamos que Francisco Rodríguez Sisnero acusó falsamente a Enedina Galindo de haber golpeado a los funcionarios. Esa acusación es mentira, carece de fundamento y busca dividir y personalizar una lucha que es del pueblo entero. En ningún momento se les dio mal trato; todo lo contrario, fueron respetados como seres humanos, porque nuestra lucha se forja en la dignidad y no en la violencia. No se vale que desde un escritorio, sin haber estado en el lugar de los hechos, se hagan señalamientos sin fundamento que buscan criminalizar y deslegitimar la voz de los pueblos.

Hoy reiteramos con firmeza: exigimos la liberación inmediata de Jesús Plácido Galindo, a quien el Estado le fabricó un delito. La criminalización de nuestros compañeros es una estrategia vieja del poder para intentar quebrar la fuerza de los pueblos, pero no lo lograrán. La memoria de nuestros abuelos y abuelas, que resistieron desde la invasión, nos recuerda que la verdad está de nuestro lado.

La movilización en Marquelia fue un acto de memoria viva: los pueblos que han resistido desde hace siglos, que han cuidado la tierra, la palabra y la comunidad, se levantaron una vez más para recordarle al Estado que la dignidad no se negocia. No se trata de nombres individuales, sino de la fuerza colectiva que sigue caminando, que sigue soñando, que sigue luchando por un mundo distinto.

Los pueblos que caminaron ese día en Marquelia lo hicieron con la certeza de que su lucha no es aislada, sino parte de una larga historia de resistencia indígena. Somos herederos de quienes defendieron la tierra contra el despojo, de quienes levantaron la voz contra la injusticia, de quienes nunca aceptaron ser silenciados. Nuestra palabra es semilla, nuestra acción es raíz, y nuestra dignidad es el fruto de siglos de resistencia.

Atentamente

Autoridades comunitarias: Región Costa-Montaña, Costa-Chica, Montaña Alta y Montaña Baja.

Por la restitución del derechos colectivos

Nunca más un México sin nosotros