Comunidades indígenas recuerdan a desaparecidos p’urhépecha. Ni perdón, ni olvido: memoria, verdad y justicia #CSIM

A LA COMISIÓN INTERAMERICANA DE DERECHOS HUMANOS

A LAS COMUNIDADES Y PUEBLOS ORIGINARIOS

AL PUEBLO DE MÉXICO Y DE MICHOACÁN

A LOS MEDIOS DE COMUNICACIÓN

AL ESTADO MEXICANO

Comunidad de Zirahuén, #Michoacán a 18 de julio de 2026.

El día de hoy cientos de personas de los pueblos p’urhépecha, otomí o hñahñú, matlazinca o pirinda, nahuatl, yaqui y afromexicanos, así como diversos colectivos de derechos humanos, estudiantes y luchadores sociales, convocados por el Consejo Supremo Indígena de Michoacán #CSIM recordaron el 52 aniversario de la desaparición forzada de 5 integrantes de la familia p’urhèpecha Guzman Cruz.

Un día como hoy, pero de 1974, en tiempo de lluvias, José de Jesús Guzmán Jiménez; y sus hijos Amafer, Solón Adenauer, Armando y Venustiano Guzmán Cruz, todos originarios de la comunidad indígena de Tarejero, fueron detenidos, torturados y desaparecidos por el Ejército Mexicano y la entonces Dirección Federal de Seguridad en el contexto de la llamada “guerra sucia”, en contra de los luchadores sociales y opositores políticos.

Otros dos hermanos de esta combativa familia, fueron también detenidos, torturados y encarcelados, Alexander Guzman fue golpeado sistemática y brutalmente hasta dejarlo mal de sus facultades mentales por agentes federales y Abdallán Guzman fue preso político detenido en Lecumberri. La madre de ellos, María Salud Cruz Jiménez, Nana Chpiri (Madre Fuego), durante toda su vida, hasta el último momento, buscó con amor a sus hijos y esposo e inculcó a sus hijos sobrevivientes y a sus nietos, la búsqueda incansable de la justicia. Actualmente su lucha continúa y es totalmente vigente, toda vez que el caso se encuentra en la Comisión Interamericana de Derechos Humanos #CIDH quien emitió el Informe de Fondo Caso No. 12.918, en el cual se establece que el Estado mexicano cometió delitos de lesa humanidad en contra de los integrantes de la familia p’urhépecha Guzmán.

En el aniversario celebrado en Zirahuén, hubo ceremonias p’urhépechas, danzas, pirekuas, construcción de arte colectivo, música sinfónica y sobre todo la exigencia masiva de justicia, el emotivo grito unido de ¡Ni perdón, ni olvido!, exigiendo a la CIDH que no demore mas el traslado del caso a la Corte Interamericana de Derechos Humanos #CorteIDH y demandando al Gobierno de México que no retrase mas la justicia internacional, porque sistemáticamente a presentado prorrogas con el fin de evitar el juicio interamericano.

Hoy, la lucha de esta familia, se ha vuelto intergeneracional, jóvenes y adultos mayores continúan combatiendo contra la desmemoria, la impunidad y la injusticia, así mismo, el CSIM recordó que esta fue una de las causas por la cual se fundó, para revitalizar la memoria histórica y exigir colectivamente justicia por los desaparecidos, su vocero y coordinador general Pavel Ulianov Guzman es nieto y sobrino de los desaparecidos.

Finalmente, manifestaron que en Michoacán no hay justicia para los pueblos indígenas, pese al discurso oficial y todos los “planes de justicia” que ejecuta el Estado mexicano en la entidad: ”Plan de Justicia P’urhèpecha”, Plan de Justicia de los Pueblos Mazahua, Otomí, Matlatzinca o Pirinda”, “Plan de Justicia del Pueblo Nahua y Afromexicano” y el “Plan Michoacán” porque precisamente no hay verdad, ni justicia para quienes lucharon por sus pueblos, defendieron los bosques, pelearon por el territorio comunal o protegieron los lagos y los ríos y fueron asesinados o desaparecidos por el Estado mexicano o por el crimen organizado, recordando que en Michoacán suman más de 70 casos de habitantes de los pueblos indígenas desaparecidos o asesinados extrajudicialmente. ¡No los olvidamos, seguiremos luchando hasta el final! Fueron las palabras finales.

CONSEJO SUPREMO INDÍGENA DE MICHOACÁN #CSIM