Espejo 2: El territorio nahua y totonaco del Totonacapan, Veracruz, se encuentra destruido por las lumbreras, la liberación de gas venteado, derrames tóxicos por ductos dañados que han devastado las fuentes de agua de la región. Todo esto como parte del Proyecto Paleocanal de Chicontepec, ahora nombrado Aceites Terciarios del Golfo donde se explotan 29 campos petroleros en una superficie de 3875 kilómetros cuadrados, donde se están explotando 1500 pozos petroleros en 14 municipios de la región, matando ríos y arroyos por cientos de derrames originados en 2220 reparaciones que se han realizado hasta el año 2010, existiendo la amenaza de 33 mil reparaciones de acuerdo con información de la Comisión Nacional de Hidrocarburos. Ahí se han realizado fracturas por la detonación de dinamita apuntalante y fracturamiento hidráulico (fracking) en 1737 pozos en toda la zona. En esa misma franja también se han otorgado numerosas concesiones mineras que ponen en riesgo la integridad del territorio.
Espejo 1
Espejo 1: En la costa nahua del estado de Michoacán la ambición sobre las riquezas naturales ha sido motivo desde el año de 2009 de 31 asesinatos y 5 desapariciones a manos de los Caballeros Templarios que dependen de la corrupción en las estructuras del mal gobierno, que han protegido el despojo de tierras comunales por supuestos pequeños propietarios que son a su vez cabezas del crimen organizado en la región, el saqueo ilegal de minerales y maderas preciosas para después ser exportadas por empresas trasnacionales chinas desde los puertos de Manzanillo y Lázaro Cárdenas que administra el mal gobierno y su corrupción que ha dejado una ola de luto, de dolor, brutalidad ante la que la comunidad de Ostula se ha fortalecido con la creciente rebeldía que le permite mantener la seguridad y detener el saqueo de sus recursos. Todo esto mientras los malos gobiernos no dejan de amenazar con desarticular la autodefensa indígena como un derecho, con encarcelar o matar a los líderes comunitarios, lo que es un aviso de destrucción.
Carta de saludo al Congreso Nacional Indígena y el EZLN, de Álvaro Sebastián Ramírez Preso Político y de Conciencia de la Región Loxicha, Oaxaca

Penitenciaria central del Estado de Oaxaca, Oax., 9 de octubre de 2016
Al 5to Congreso Nacional Indígena
Al Ejército Zapatista de Liberación Nacional
“El 2 de octubre de 1968, cuarenta y ochoavo aniversario de la masacre de estudiantes de Tlaltelolco. No se olvida”
Quiero agradecer el espacio de participación con mi palabra.
Mi nombre es Álvaro Sebastián Ramírez, soy Preso Político y de conciencia de la región Loxicha, Oaxaca. Llevo 19 años en la cárcel, he sido objeto de la desaparición forzada y tortura, por el Estado mexicano.
Hermanas y hermanos:
Desde mi trinchera de lucha, en la penitenciaria central de Oaxaca, les envío saludos fraternos y combativos y un fuerte abrazo lleno de fortaleza cada uno de ustedes. Así como también expreso mi más sincero y profundo respeto y solidaridad con todas y todos las y los participantes de este 5° Congreso.
A 524 años de la conquista, los pueblos originarios de México estamos más fortalecidos que nunca, estamos juntos para unir nuestras fuerzas en uno sólo, para construir una nueva forma de vida para la Humanidad, contra los proyectos de muerte y de destrucción del Neoliberalismo. A pesar de que cortaron el tronco de nuestro árbol, no pudieron arrancar su raíz, y empezó a retoñar con el Levantamiento Indígena del Ejército Zapatista de Liberación Nacional, el 1° de enero de 1994, que sacudió a la Nación entera e hizo visible a los ojos del Mundo, la opresión, la miseria, el olvido y el abandono en que vivimos y seguimos viviendo los pueblos indígenas de todo México.
Desde la llegada de los conquistadores a estas tierras llegó la injusticia, la violencia y la tiranía; estragos de un sangriento, cruel y sistemático genocidio y exterminio con la cruz y la espada; para invadir, a adueñarse de nuestras tierras y de nuestras almas. Había 16 millones de indígenas cuando llegaron; cincuenta años después sólo quedaban tres millones.
Con la llegada de los conquistadores a nuestras tierras, nos despojaron de nuestras mejores tierras, y como no quisimos ser sometidos, nos vimos obligados a refugiarnos a las grandes montañas, a los cerros, a las cañadas, para proteger nuestras vidas y seguir desarrollándonos como pueblos originarios, mientras ellos saqueaban nuestras riquezas. Ayer fuimos invadidos por conquistadores occidentales, y hoy somos invadidos por el capitalismo neoliberal. Ayer vinieron por la codicia del oro, hoy vienen por nuestros recursos naturales, nuestras tierras, bosques, minerales, aguas, mares, lagunas y hasta el aire. Causando daños irreversibles, destrucción y muerte a nuestros pueblos indígenas en todo el territorio nacional. Para cumplir cabalmente con sus objetivos las transnacionales, juntamente con el Estado mexicano y gobiernos que son sus sirvientes, tuvieron que hacer y aprobar reformas estructurales y las Leyes a su manera, al gusto del Neoliberalismo, para poder saquear, explotar y despojar sin contratiempo, utilizando la represión, sembrando terror y miedo a través de sus fuerzas militares, gendarmerías, policiacas, paramilitares, guardias blancas, sicarios y narcotraficantes; como en los acontecimientos más recientes en Nochixtlán, Oaxaca, el 19 de junio del presente año, hubo 12 muertos y más de cien heridos; así como los asesinatos y la Desaparición Forzada de los 43 Estudiantes Normalistas de la Escuela Normal Rural “Raúl Isidro Burgos”, Ayotzinapa Guerrero. Haciendo un recuento de todos los hechos sangrientos y crueles como desaparición forzada de hombres y mujeres, masacres, asesinatos y encarcelamiento de quienes luchan por las reivindicaciones históricas y sociales de nuestros pueblos; es una larga lista de los acontecimientos en los últimos años en nuestro país. Por lo que rechazamos toda forma de represión hacia nuestros pueblos originarios, expresada en la militarización y paramilitarización de nuestros territorios.
Un llamado a todas y todos los presentes en este 5° Congreso, a que a partir de ahora a esforzarnos un poco más en aportar nuestros modestos esfuerzos en seguir construyendo, para consolidar y fortalecer el trabajo político organizativo del Congreso Nacional Indígena.
Esperamos que los resultados del 5° Congreso sean fructíferos para un mayor avance de nuestros trabajos originarios que ha sufrido, la explotación, el despojo, la represión y el desprecio desde hace quinientos años.
¡¡¡Viva, el 5° Congreso Nacional Indígena!!
¡¡¡Viva el Ejército Zapatista de Liberación Nacional!!!
Álvaro Sebastián Ramírez
Preso Político y de Conciencia de la Región Loxicha, Oaxaca
Parte de guerra y de resistencia #44

A los pueblos del mundo
A los medios de comunicación alternativos, libres, autónomos o como se llamen
A la Sexta Nacional e Internacional
Parte de guerra y de resistencia # 44
¿Y los otros 43? ¿Y los que le siguen?
Sucede que este país no es el mismo desde hace dos años en que el mal gobierno cometió uno de sus peores crímenes al desaparecer a 43 jóvenes indígenas estudiantes de la escuela normal rural Raúl Isidro Burgos de Ayotzinapa, Guerrero. Este hecho nos hizo darnos cuenta de la profunda oscuridad en la que nos encontramos, y agitó el corazón y el espíritu individual y colectivo haciendo que se iluminara la noche con la rabia, con el dolor y con la esperanza que encarnan ahora los familiares y compañeros de los 43, y que brilla en el rostro de millones de personas en todas las geografías del México y del mundo de abajo, y de la sociedad civil internacional solidaria y consciente.
Como barrios, tribus, naciones y pueblos originarios que somos, miramos y hacemos palabra nuestra mirada, ahora como antes, desde el corazón colectivo que somos.
Desde las geografías y calendarios de abajo, donde se dibujan los espejos de los que somos el Congreso Nacional Indígena con nuestras resistencias, rebeldías y autonomías; desde los confines y rumbos donde somos y entendemos el mundo los pueblos originarios, es decir, las geografías antiguas desde donde no dejamos de ver, entender y resistir a esa misma violenta guerra que los poderosos implementan en contra de todos y todas, quienes sufrimos y resistimos desde lo que somos con un rostro individual o colectivo, miramos y hacemos palabra nuestra el rostro de los 43 ausentes recorriendo los rincones de este país en busca de verdad y de justicia, el rostro que se dibuja con otros millones de rostros y que nos muestra en medio de la noche los rumbos sagrados, porque sagrados son el dolor y la esperanza. Ese rostro colectivo que se multiplica y mira las geografías de resistencia y rebeldía.
Desde las geografías de abajo
La desaparición de los 43 estudiantes de Ayotzinapa sigue en la impunidad, y buscar la verdad en medio de la pudrición del poder es esculcar en lo peor de este país, en el cinismo y perversión de la clase política, que no sólo sigue simulando buscar a los compañeros desaparecidos, sino que ante las crecientes evidencias que demuestran la culpabilidad del narco-estado terrorista, se premia a los responsables de mentir y tratar de deformar aún más la verdad ?como es el cambio de Tomás Zerón, responsable de sembrar supuestas pruebas de su mentira histórica en el basurero de Cocula, a la Secretaría Técnica del Consejo Nacional de Seguridad? dando una vez más cuenta de la naturaleza criminal del mal gobierno.
A la mentira, la simulación y la impunidad, el mal gobierno suma los atropellos e injusticias contra quienes se han solidarizado y manifestado en apoyo a la lucha de los familiares y compañeros de los 43, como el joven Luis Fernando Sotelo Zambrano, solidario siempre con las luchas de los pueblos originarios –como las de Cherán, la tribu Yaqui, los indígenas presos, las comunidades zapatistas-, a quien un juez ha condenado a 33 años y 5 meses por el séxtuple delito de ser joven, ser estudiante, ser pobre, ser solidario, ser rebelde y ser consecuente.
Esto miramos cuando miramos hacia quien arriba es Poder: para quien asesina, encubre y miente, premios y protección; para quien se indigna y protesta contra la injusticia, golpes y cárcel.
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Y cuando nos miramos:
En el sur, la lucha de los pueblos en defensa de sus territorios en contra de caciques y empresas, se disuelve con la lucha por la seguridad y la justicia en contra de las bandas de la delincuencia organizada, cuya íntima relación con toda la clase política es la única certeza que, como pueblo, tenemos hacia cualquier órgano del estado.
La formación de grupos de choque que actúan contra las movilizaciones permean los pueblos y el gobierno juega a generar conflictos que incendien los tejidos internos. Es decir, trata de hacer espejos de su guerra sembrando discordia en las comunidades y apostando a la destrucción en las fibras más sensibles. Nada más explosivo y peligroso para esta nación.
En el occidente, las luchas por la tierra, la seguridad y la justicia se dan en medio de la administración de los cárteles de la droga, que el estado disfraza de combate a la delincuencia o de políticas de desarrollo. En cambio, los pueblos que han resistido e incluso abatido la delincuencia mediante la organización desde abajo, deben luchar por los intentos permanentes de los malos gobiernos para lograr que el crimen organizado, y los partidos políticos de su preferencia, se adueñen nuevamente de los territorios mediante formas diversas.
La organización autónoma de las comunidades, sus luchas irrenunciables por los lugares sagrados y tierras ancestrales no cesan. La defensa de nuestra madre no se negocia. Estamos atentos a la lucha de la comunidad Wixárika de Wauta- San Sebastián Teponahuaxtlán por la recuperación de cerca de 10 mil hectáreas aledañas al poblado de Huajimic, Nayarit, donde, pese a demostrar su derecho en tribunales agrarios, las autoridades judiciales han sido omisas; y los malos gobiernos hacen de las falsas geografías oficiales que dividen los estados, un pretexto para incentivar el despojo a los pueblos originarios. Al pueblo Wixárika, en su rebeldía y autonomía le decimos: estamos con ustedes.
En el norte, donde persisten luchas por el reconocimiento de los territorios, las amenazas mineras, los despojos agrarios, el robo de recursos naturales y el sometimiento de las resistencias por narco paramilitares, los pueblos originarios siguen construyéndose a diario.
Los pueblos originarios de las tribus del norte, donde la nación Siux teje sus propias geografías que van más allá que las falsas geografías oficiales que los sitúan en otro país ?pero que para nosotros somos hijos de la misma madre?, están resistiendo a la invasión de sus tierras sagradas, cementerios y centros de oración para la construcción de oleoductos por parte de la empresa Energy Transfer Partners, que pretende transportar por sus territorios el petróleo obtenido mediante el fracking de la región Bakken, en Dakota del Norte, lo que ha motivado la solidaridad y unión de los pueblos originarios del norte. A ellos les decimos que su rabia es la nuestra y como Congreso Nacional Indígena alzamos y alzaremos la voz junto con ustedes. Su digna lucha es nuestra también.
En la península, los pueblos mayas se resisten a desaparecer por decreto, defendiendo sus tierras del ataque de empresarios turísticos e inmobiliarios, donde la proliferación de guardias blancas opera con impunidad para despojar a los pueblos, la invasión por la agroindustria transgénica amenaza la existencia de los pueblos mayas y la inmundicia de los magnates que se adueñan de los territorios agrarios, vestigios culturales arqueológicos e incluso la identidad indígena, pretende convertir a un pueblo tan vivo como la extensión de su lengua, en fetiches comerciales. Los pueblos que luchan contra las altas tarifas de luz son perseguidos y criminalizados.
En el centro, los proyectos de infraestructura, autopistas, gaseoductos, acueductos, fraccionamientos, se están imponiendo de forma violenta y los derechos humanos se ven cada vez más difusos y lejanos en las leyes impuestas. La criminalización, cooptación y división dibuja la estrategia de los grupos poderosos, cercanos todos de manera corrupta y obscena al criminal que cree gobernar este país, Enrique Peña Nieto.
En el oriente del país, la violencia, el fracking, las mineras, el tráfico de migrantes, la corrupción y demencia gubernamental son la corriente contra la lucha de los pueblos, en medio de regiones enteras tomadas por violentos grupos delincuenciales orquestados desde altos niveles de gobierno.
Desde el diálogo y la traición
Al igual como lo ha hecho el magisterio en lucha, los pueblos originarios hemos buscado diálogos con el mal gobierno en nuestras demandas urgentes de respeto a los territorios, de presentación de los desaparecidos, de liberación de los presos, de justicia para los asesinados, de que salga la policía o los militares de nuestras tierras o de nuestras exigencias de seguridad y justicia, pero siempre el gobierno se niega hasta que detienen a nuestros voceros en todo el país, el ejército dispara contra los niños en Ostula, las máquinas destruyen las casas de quienes resisten en Xochicuautla, los federales disparan contra el pueblo digno que acompaña a los maestros en Nochixtlán. Los malos gobiernos hacen como que dialogan y simulan durante años acuerdos con el pueblo Wixárika para lograr la restitución pacífica de su territorio, mientras configuran un reordenamiento violento de la región.
Y el gobierno platica como si no hubiera pasado nada y ofrece voluntad de ceder, siempre que ambas partes acuerden. El gobierno cede una parte de lo que acaba de destruir, libera a un preso, indemniza a la familia del asesinado, finge estar buscando a los desaparecidos. Y a cambio pide a los pueblos ceder su patrimonio colectivo, que es su dignidad, su organización autónoma y su territorio.
En varias geografías de nuestro país estamos recurriendo a las consultas cuando decimos que no queremos sus minas, sus eólicos, sus transgénicos, sus presas y exigimos que debería preguntarse a los pueblos, pero el mal gobierno siempre responde fingiendo que “consulta cómo consultar si consulta o no la forma de la consulta” (o algo así), que está llena de simulación, suplantación de nuestra palabra, manipulación y cooptación de nuestra gente, de amenazas y represión. Y así hasta que dice que ya estuvo y que ya dijimos que sí queremos sus proyectos de muerte, o que estamos divididos y debe atender a todas las posiciones.
Y mientras pretenden mantenernos quietos en su agenda mentirosa y las ongs “expertas” en “consultas” engrosan sus bolsillos, avanzan más rápido para concretar ?antes de siquiera empezar la supuesta consulta? el robo del agua del río yaqui, que las mineras y sus desechos destruyan Wirikuta, que los eólicos invadan todo el Istmo y que los transgénicos se impongan en la Riviera Maya.
Los rumbos del mundo son nuestras geografías y en ellos nos encontramos y reconocemos, porque sabemos que la lucha no es de hoy ni para hoy, no luchamos por poder ni folclor que ofrecen campañas mentirosas, sino por tejer y retejer lo que somos, fuimos y seremos como pueblos originarios.
Los rostros de los 43 ausentes y la tenacidad de sus familiares y compañeros, son los otros 43 partes de guerra y resistencia. A ellas y ellos se suman los dolores, las rabias, las resistencias de los pueblos originarios y las rebeldías de millones en todo México y el mundo.
Y le siguen los partes de guerra y resistencia de lo otro perseguido y estigmatizado, de las mujeres violentadas, desaparecidas y asesinadas, de la infancia convertida en mercancía, de la juventud criminalizada, del trabajo explotado, de la rebeldía perseguida, de la naturaleza mancillada, de la humanidad adolorida.
Con toda esa humanidad, con esta tierra que somos, hoy reiteramos que la verdad y la justicia son una demanda irrenunciable y que el castigo a los culpables, a todos los culpables, nacerá de la lucha de abajo, donde, ahora más que nunca y como pueblos originarios del Congreso Nacional Indígena, sabemos que no cabe rendirse, ni venderse, ni claudicar.
¡Verdad y Justicia para Ayotzinapa!
¡Libertad para Luis Fernando Sotelo Zambrano!
¡Libertad a tod@s l@s pres@s polític@s!
Por la reconstitución integral de nuestros pueblos
Nunca Más Un México Sin Nosotros.
Congreso Nacional Indígena.
Ejército Zapatista de Liberación Nacional.
México, septiembre del 2016.
CNI: Frente a la tormenta que se avecina

A los Pueblos, Naciones, Tribus y Barrios que integran el Congreso Nacional Indígena;
A la Sexta Nacional e Internacional
A los pueblos de México y el Mundo
Frente a la tormenta que se avecina
Este 16 de diciembre nuestros hermanas y hermanos del pueblo ch’ol del Ejido Tila, en la Zona Norte de Chiapas, por acuerdo de su asamblea general decidieron recuperar su autonomía ejidal y expulsar al Ayuntamiento Municipal de Tila de su territorio. El motivo es el daño que ha causado al ejido en su intento de despojo del poblado de Tila para controlarlo y privatizarlo, de írselos arrebatando a quienes por derecho legítimo, ancestral y ejidal les pertenece; los hombres, mujeres, ancianas, ancianos, jóvenes, niñas y niños ch’oles que lo habitan, trabajan y defienden.
Las hermanas y hermanos ch’oles del Ejido Tila han sido insistentes en denunciar y señalar la historia de desprecio, represión y despojo a la que se han enfrentado por parte del ayuntamiento y el gobierno del estado. Buscan cambiar el régimen colectivo de la tierra del poblado de Tila, que es el corazón del territorio ejidal, para imponer la forma de vida capitalista y paramilitar, porque es controlado por Paz y Justicia, grupo paramilitar.
Este Ayuntamiento de Tila controlado por paramilitares, además del mal gobierno estatal y federal tienen una gran deuda pendiente de Justicia no sólo frente al ejido, sino al pueblo ch’ol y la humidad, por la muerte que han generado con la contrainsurgencia paramilitar en esta región, que se suma a la gran deuda que estos malos gobiernos tienen con los pueblos de México.
El pueblo ch’ol del Ejido Tila, como lo están haciendo otros pueblos, tomó su propia determinación de recuperar lo que por derecho les corresponde. Por eso hacemos un llamado a todos los compañeros y compañeras a solidarizarse con esta acción realizada por parte de nuestros hermanos y hermanas ch’oles para recuperar su autonomía ejidal.
Les pedimos estar atentos frente a la respuesta de los malos gobiernos y sus fuerzas represivas que en esta región están compuestas por militares, policías y paramilitares, que han estado movilizando públicamente en los últimos meses, como lo han denunciado anteriormente las y los hermanos del Ejido Tila.
Exigimos el respeto a la autonomía del pueblo ch’ol de Tila, como seguiremos exigiendo el respeto al territorio y autonomía de los pueblos de México, que la Hidra Capitalista quiere arrebatarnos.
POR LA RECONSTITUCIÓN INTEGRAL DE NUESTROS PUEBLOS
NUNCA MÁS UN MÉXICO SIN NOSOTROS
CONGRESO NACIONAL INDÍGENA
Congreso Nacional Indígena repudia enérgicamente el hostigamiento que está sufriendo la comunidad Chol del ejido Tila en Chiapas
A los pueblos del mundo
A la Sexta Nacional e Internacional
A los medios libres de comunicación.
Los pueblos, naciones, barrios y tribus que conformamos el Congreso Nacional Indígena, repudiamos enérgicamente el hostigamiento que está sufriendo la comunidad Chol del ejido Tila, en el estado de Chiapas, resaltando la provocación ocurrida mediante el operativo orquestado entre fuerzas militares y policiacas alrededor de las 18:20 horas del día 2 de agosto de 2016, cuyo objetivo era el de intimidar a los compañeros que se encontraban cercamos a las ruinas en las que se encuentran las instalaciones que había construido ilegalmente el Ayuntamiento Municipal.
A bordo de tres vehículos militares y acompañados de partidistas y miembros del Ayuntamiento, los malos gobiernos pretenden influir el miedo para que el digno pueblo de Tila siga construyendo su autonomía desde la libre determinación y desde abajo, donde han refundado su autogobierno con apego a la defensa de la tierra.
Advertimos que los partidistas y el Ayuntamiento han fomentado la rearticulación y fortalecimiento del grupo paramilitar de Paz y Justicia, lo que acompañado de las incursiones militares en días recientes, dan cuenta de la guerra contrainsurgente que persiste en la zona en contra de los pueblos originarios de Chiapas que deciden organizarse y no permitir mas despojo por los malos gobiernos.
Responsabilizamos a los tres niveles del mal gobierno de cualquier agresión que puedan sufrir nuestr@s herman@s de Tila, cuya autonomía y territorio se encuentran plenamente respaldados agrariamente y por sus derechos ancestrales como pueblo originario.
Al pueblo Chol de Tila, le decimos que no está solo, que en el Congreso Nacional Indígena sabemos de su importante lucha y que en todo momento estaremos con ustedes.
Por la Reconstitución Integral De Nuestros Pueblos
Nunca Mas Un México Sin Nosotros
Agosto de 2016
Congreso Nacional Indígena