A los pueblos de México y del mundo,
A los medios de comunicación,
A los organismos y colectivos defensores de derechos humanos,
A las Redes de Resistencia y Rebeldía,
A la Sexta Nacional e Internacional,
A l@s firmantes de Una Declaración por la Vida en los cinco continentes,
A la Europa Insumisa, Digna y Rebelde,
A quienes caminan la palabra de la vida.
05 de noviembre de 2026.
Desde el Congreso Nacional Indígena (CNI), y contando con el respaldo de la Misión de Observación Civil Sexta (MCO-S), denunciamos el agravamiento de la guerra, la violencia, la impunidad y la complicidad entre instituciones de gobierno y criminales que desde hace años azota a los pueblos y comunidades de la región de la Montaña Baja en el Municipio de Chilapa de Álvarez que se han aglutinado en la Coordinadora Regional de Autoridades Comunitarias-Policía Comunitaria-Pueblos Fundadores y que también han participado en el Consejo Indígena y Popular de Guerrero-Emiliano Zapata (CIPOG-EZ).
Manifestamos nuestra profunda preocupación e indignación ante la profundización de esta guerra expresada en el reciente asesinato de nuestro compañero JUAN FRANCISCO CHINO DIAZ por parte del cartel criminal de los Ardillos, realizado con una saña tal que pretende someter a la población mediante el terror, las armas y la intimidación. Produce incertidumbre la supuesta seguridad que ofrecen los tres niveles de gobierno con sus cuerpos de seguridad destacamentados en el mismo lugar donde fue hallado nuestro compañero; en la misma carretera donde circulan y hacen base elementos del ejército, la guardia nacional y la policía estatal. Con esto se evidencia la complicidad institucional que favorece la permanencia de estos grupos y permite la violencia contra las comunidades.
JUAN FRANCISCO CHINO DIAZ, antes de ser asesinado con saña era el único proveedor de una infancia, pues anteriormente había sufrido el asesinato de su esposa y la desaparición forzada de uno de sus hijos, a manos del grupo delictivo los Ardillos, que ejerce el control absoluto en la región. En JUAN FRANCISCO CHINO DIAZ se resume la criminal guerra, auspiciada por los malos gobiernos, en contra de los pueblos de Guerrero y de todo México.
La ofensiva conjunta realizada desde inicios del presente año por los Ardillos y las instituciones del mal gobierno es evidente a los ojos del país entero, desde la negativa de otorgar medidas de protección al defensor comunitario Isaías Morales Lucas, quien fuera ejecutado por un comando armado de los Ardillos, hasta la incursión armada del mes de mayo: durante 7 días de intensos ataques armados, entre el 6 y el 12 de mayo, los pueblos de la Montaña Baja resistieron los bombardeos masivos sin la intervención de ninguna instancia oficial; lo anterior mientras el estado y su subsecretario de gobierno, Francisco Cisneros, montaban el teatro de pretender llegar a las comunidades sin que pudieran hacerlo, según declaró este obscuro funcionario, por el montaje de un simulado retén de los Ardillos a través del uso de su organización fachada denominada paz y justicia.
Denunciamos que esta violencia sigue presentándose a pesar de los discursos del mal gobierno que promulgó el fin de la violencia en la zona y esparció en la opinión pública la falsa versión de que todo se reduce a un conflicto entre dos grupos criminales: tlacos y ardillos; siendo que en realidad se trata de una guerra deliberada de los malos gobiernos y el cartel criminal de los ardillos en contra de los pueblos de la región que se resisten a la ocupació forzosa de sus territorios por los criminales.
Sin embargo, para sostener esta versión de la pugna entre grupos rivales, los gobiernos federal y del estado fabricaron carpetas con testigos falsos y pruebas fabricadas por la fiscalía de Guerrero contra los coordinadores del CIPOG-EZ, SIXTO MENDOZA LIMPIA y JESÚS PLACIDO GALINDO, actualmente presos políticos secuestrados por el Estado mexicano. Lo anterior precisamente a partir de la toma de la comunidad de Xicotlán por parte de los Ardillos, única comunidad donde pudieron ser recibidas Evelyn Salgado, Gobernadora del estado y Rosa Isela Rodríguez, secretaria de gobernación, para aparentar que las instituciones de gobierno tienen el control de una región, un estado y un país en manos de la delincuencia.
La continuidad de las agresiones armadas, amenazas, hostigamientos, asesinatos, desplazamientos forzados, encarcelamiento y demás actos de violencia que padecen habitantes de distintas comunidades indígenas, busca generar temor permanente de ser atacados, despojados de sus tierras o privados de su libertad y de la vida. Denunciamos que la continuidad de las agresiones contra las comunidades indígenas tiene consecuencias que van mucho más allá de la violencia física. Se trata de una amenaza directa contra nuestra existencia colectiva, nuestros territorios, nuestra autonomía, nuestros sistemas normativos y nuestras formas de organización comunitaria. La presencia y actuación de grupos criminales en los territorios indígenas genera condiciones de control social, desplazamiento forzado, despojo territorial, destrucción del tejido comunitario y debilitamiento de los procesos de defensa de la tierra y los bienes naturales.
Exigimos justicia para nuestros hermanos asesinados, presentación con vida de los desaparecidos y la libertad inmediata e incondicional de JESÚS PLÁCIDO GALINDO y SIXTO MENDOZA LIMPIA, integrantes del CNI y defensores de los pueblos originarios de Guerrero. Exigimos la desarticulación de los cárteles criminales que hacen la guerra a nuestros pueblos y el cese de la complicidad entre las instituciones de gobierno federales, del estado y municipales con los criminales.
Hacemos un llamado a fortalecer la organización comunitaria, la solidaridad y la articulación entre pueblos, organizaciones y colectivos, porque la defensa de nuestros territorios y de la vida no puede ser una lucha aislada. No aceptamos que se normalice el asesinato de nuestros hermanos y hermanas, que se silencie a quienes denuncian, que se criminalice a quienes defienden sus territorios o que se pretenda responsabilizar a las propias comunidades por la violencia que padecen.
Nuestros territorios son sagrados porque nombran la vida y la memoria de nuestros pueblos, nuestra cultura, nuestro pasado, nuestro presente y nuestro futuro; no son espacios para el control criminal, los negocios ilícitos ni los intereses de quienes pretenden enriquecerse a costa de nuestros pueblos.
¡JUSTICIA PARA NUESTRO COMPAÑERO JUAN FRANCISCO CHINO DIAZ Y PARA LOS 88 COMPAÑEROS DEL CIPOG-EZ QUE HAN SIDO ASESINADOS EN LA DEFENSA DE SUS PUEBLOS Y COMUNIDADES!
¡PRESENTACIÓN CON VIDA DE LOS 25 COMPAÑEROS DESAPARECIDOS DEL CIPOG-EZ!
¡LIBERTAD INMEDIATA E INCONDICIONAL DE LOS COMPAÑEROS JESÚS PLÁCIDO GALINDO Y SIXTO MENDOZA LIMPIA!
¡ALTO A LA GUERRA CONTRA LOS PUEBLOS ORIGINARIOS DE GUERRERO Y DE TODO MÉXICO!
Atentamente
¡POR LA RECONSTITUCIÓN INTEGRAL DE NUESTROS PUEBLOS!
¡NUNCA MÁS UN MÉXICO SIN NOSOTROS!
CONGRESO NACIONAL INDÍGENA
MISIÓN CIVIL DE OBSERVACIÓN SEXTA
