A los pueblos de México y del mundo,
A los organismos y colectivos defensores de derechos humanos,
A las Redes de Resistencia y Rebeldía,
A la Sexta Nacional e Internacional,
A l@s firmantes de Una Declaración por la Vida en los cinco continentes,
A la Europa Insumisa, Digna y Rebelde,
A los medios libres e independientes,
A quienes caminan la palabra de la vida.
5 de febrero de 2026.
México es un país en guerra, atravesado por una violencia militar y narcoparamilitar que no deja de crecer en cada una de sus geografías y particularmente en nuestros pueblos. Una de las mayores expresiones de esta guerra, que nombramos de conquista capitalista, es la que viven las comunidades pertenecientes al Consejo Indígena y Popular de Guerrero-Emiliano Zapata (CIPOG-EZ) en el estado de Guerrero, sumando 70 compañeros asesinados y 25 desaparecidos desde el año 2018 hasta el día de hoy. Los asesinos son el grupo criminal conocido como “Los Ardillos”, mismo que ha gozado siempre del apoyo y complicidad de todos los niveles de gobierno.
En el 2021, con el acompañamiento de la Misión Civil de observación Sexta y tras una fuerte presión al Estado mexicano, el CIPOG-EZ logró la incorporación de sus promotores al Mecanismo de Protección de Defensores de Derechos Humanos y Periodistas de la Secretaría de Gobernación. Jesús Plácido Galindo, promotor del CIPOG-EZ e integrante de la Comisión de Coordinación y Seguimiento del Congreso Nacional Indígena, era parte de este mecanismo, hasta el día miércoles 3 de febrero de 2026, cuando fue notificado que por apoyar el retorno de comunidades desplazadas a consecuencia del narcoterror que existe en Guerrero y como consecuencia de los narcobloqueos que el grupo criminal “Los Ardillos” organizó el 1 de febrero de 2026 en la autopista del Sol, sería puesto en “pausa” dentro del señalado Mecanismo de Protección; es decir, el compañero Jesús Plácido pierde la precaria protección que obligatoriamente tendría que brindarle el Estado mexicano por la presión de un grupo delincuencial que pretende asesinarlo.
El 30 de enero de este año, el CIPOG-EZ acompañó una caravana humanitaria, integrada por periodistas y observadores de derechos humanos, a 10 comunidades de los municipios de Juan R. Escudero y Tecoanapa, lo anterior a petición de 50 familias desplazadas por los “Ardillos”; y al entrar a las comunidad de Rancho Viejo y la Estrella Guerrero, dicha caravana fue agredida con armas de alto poder y drones que lanzaron bombas en repetidas ocasiones, sin que las corporaciones militares y de “seguridad” quisieran dar acompañamiento y protección a la caravana. Después de estos acontecimientos, los “Ardillos” instalaron diversos narco bloqueos en la autopista del Sol para presionar al gobierno federal a que retirara las medidas de protección que desde hace algunos años había otorgado al compañero Jesús Plácido.
Una vez más se exhibe la complicidad de los “Ardillos” con el gobierno del estado de Guerrero, así como la actitud omisa del gobierno federal para desarticular al mencionado grupo criminal y a todos los grupos delincuenciales que operan en dicho estado.
Hacemos responsables a la titular del poder ejecutivo federal, Claudia Sheinbaum Pardo, a la gobernadora en el estado Guerrero, Evelyn Salgado Pineda, y a la Secretaría de Gobernación, encargada del Mecanismo de Protección a Defensores de Derechos Humanos y Periodistas, del grave riesgo en que se encuentran la integridad y la vida de los pueblos del CIPOG-EZ y de nuestro compañero Jesús Plácido Galindo, a la vez que decimos que no están solos. Llamamos a nuestros hermanos y hermanas de México y del Mundo a exigir al gobierno mexicano garantías de seguridad para sus personas y a brindar acompañamiento y solidaridad a la digna resistencia de los pueblos que integran el CIPOG-EZ.
¡POR LA RECONSTITUCIÓN INTEGRAL DE NUESTROS PUEBLOS!
¡NUNCA MÁS UN MÉXICO SIN NOSOTROS!
CONGRESO NACIONAL INDÍGENA